Rutas por la Naturaleza

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Ruta Campo de San Juan, La Risca y Río Alhárabe. (Moratalla - Murcia)

Moratalla

Ruta Campo de San Juan, La Risca y Río Alhárabe. (Moratalla - Murcia)

 Es un placer esto de caminar; mucho más hacerlo por parajes naturales; y para mí tienen un encanto especial esos valles extensos, abiertos, de vistas interminables.

Pues, amigos, bienvenidos al Campo de San Juan, donde la mirada, antes de perderse en el horizonte, se encuentra con bellos mantos verdes y ocres (hay que ir en verano para ver los impactantes violetas de los campos de lavanda).

La excursión planteada, consta de unos 14 kilómetros extremadamente agradables (se pueden hacer con niños a partir de 10 años) con tres áreas muy claramente diferenciadas: Por un lado las aldeas y caseríos aislados que atravesaremos: Campo de San Juan, La Risca, Casa Nueva, Alderete, etc. Luego las zonas especialmente húmedas del río Alhárabe y sus proximidades. Por último, esos grandes terrenos diáfanos entre feraces tablas de cereales, choperas y las siluetas de calares y sierras que cierran la visión.

La excursión comienza en la Ermita de San Juan, vistoso edificio principal del caserío del Campo de San Juan, en el kilómetro 23 de la MU-703, procedente de Moratalla.

Será por esta carretera y en dirección a Moratalla, por donde debemos comenzar a caminar. Lo haremos tranquilamente, disfrutando de unas vistas más amplias a medida que ganamos altura. A nuestros pies vemos la presa del embalse de La Risca, normalmente seco, pero que el día que realizamos la ruta, acumulaba buena cantidad del agua llovida durante el invierno.

También contemplamos al fondo, el Calar de la Cueva de la Capilla y la cumbre del Lanchar, coronándolo con sus 1434 metros de altitud y reconocible por sus antenas.

Durante más de 3 kilómetros, pisaremos el tranquilo asfalto, justo hasta el mojón, que indica que estamos en el kilómetro 19, donde tomaremos un camino de tierra que baja hacia la izquierda. Si nos fijamos veremos marcas blanquirrojas de un sendero GR, concretamente el GR 7.2, que va desde Cañada de la Cruz, hasta Caravaca de la Cruz. Estas marcas van a acompañarnos durante un buen tramo.

Ahora estamos en un bosque cerrado dominado por pinos. En una bifurcación cercana, debemos girar a la derecha, siguiendo las señales del GR y continuando el descenso, a veces pronunciado y pedregoso.

Empezamos a oír el discurrir del río Alhárabe, al que nos aproximamos rápidamente. Llega la hora de cruzarlo. Normalmente el cauce es escaso y se puede vadear sin el menor problema. En cambio, este día, tuvimos que mojarnos los pies hasta los tobillos.
La rareza misma, de tener que hacer esto en la Región de Murcia, famosa por el tópico que se le atribuye de ser tierra de sol y playa, hizo que fuera especialmente divertido.

Y es que es una delicia, ver un caudal vivo como éste, rodeado de vegetación y altos chopos, siempre delatores de la presencia de agua.

Estas gratas sensaciones, se prolongaron cuando, de repente, empezaron a caer pequeños copos de nieve (más bien gotitas de agua condensada), lo que nos extrañó, pues el cielo no estaba tan cerrado, ni hacía tanto frío (unos 7º C).

A pocos metros, un rebaño de ovejas comía junto a su pastor, que estaba quemando rastrojos. El hombre, tuvo la deferencia de llamarlas, para que se situaran más a tiro de mis fotos. Me maravilla la sencillez con la que interactúan los lugareños, con quienes venimos a invadir aquellos parajes. Sin duda, otra motivación para realizar senderismo, es ese contacto con estas gentes de carácter humilde y servicial que tan bien acogen al visitante.

Ya estamos llegando a La Risca y a su plazuela con fuente y nogal. A la salida de la aldea, entroncamos con el GR 7, que viene de Andorra (por la derecha) y llega hasta Tarifa (hacia la izquierda), pasando por Catalunya, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía. Sólo es cuestión de escoger Norte o Sur y echar a andar siguiendo las señales, jeje.

Giramos a la izquierda por la carretera, obviamos el cruce que lleva al embalse y, tras una curva a la derecha, tomamos un desvío a izquierda, que nos va a situar en Casa Nueva.

Aquí nos salió un perrillo que nos acompañó durante unos metros y que nos costó bastante que dejara de hacerlo. Hubo que poner empeño en ello para evitar que se perdiera. Así alcanzamos la Casa de Alderete, con unos floridos almendros que nos dieron la bienvenida.
Plaza de la Risca Casa Nueva

Ahora debemos seguir el giro a la izquierda que hace la carretera.
Este tramo, elevado sobre el valle, ofrece unas vistas del mismo alucinantes. Fue curioso percatarnos, Leo y yo, que caminábamos en silencio, ensimismados con estos campos que nos envuelven tan generosamente.

Si en Casa Nueva habíamos dejado el GR 7, ahora lo recuperamos en las Casas de Velasco. Les tengo especial cariño. Era la 3ª vez que pasaba por aquí (las dos anteriores haciendo, precisamente, el GR 7), y esa sencilla conjunción rural y natural me gusta especialmente.

Volveremos a cruzar el río para salir a la Casa del Prado, tras la cual, saldremos a la MU-702, que va de Archivel a Nerpio. El contacto con ella será, por suerte, escasísimo: en 100 metros, junto a una casa, aparece la MU-703, que nos devolverá a la Ermita de San Juan, durante 3 kilómetros con excelentes vistas.

Cerramos así, una jornada maravillosa, donde muchos de nuestros sentidos, han sido acariciados por la belleza de un lugar único en toda la Región de Murcia.

Ruta realizada para Ecumatur por:

Miguel Ángel Martínez, "El caminador" http://bonaelcaminador.blogspot.com.es/ 

TURISMO EN PROFUNDIDAD. LA COMARCA DE LA CRUZ
 




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