Interés Medioambiental

Información Turística

Zepa Sierra de Moratalla

Moratalla (Comarca de la Cruz - Murcia)

Zepa Sierra de Moratalla  Se encuentra en el término municipal de Moratalla.
La designación como ZEPA se basa en el cumplimiento de los criterios numéricos para las especies Halcón peregrino (Falco peregrinus), Búho real (Bubo bubo) y Chova piquirroja (Phyrrocorax phyrrocorax).

Sierra de media – alta montaña, abrupta y escarpada, de fuertes pendientes, en las que domina el Pinar de Carrasco como especie arbórea, salpicándose entre el manchas de matorral subarbustivo, espartizales y cultivos de secano (cereales y cultivos leñosos como almendro, olivo y vid), así como matorral almohadillado y espinoso en las zonas más elevadas. A destacar algunos encinares béticos.
Alamedas, juncales y pastizales higrofíticos se extienden por cañadas y ramblas.
Parte de esta superficie fue afectada por el gran incendio forestal del año 1.994. El monte está creciendo muy espeso y achaparrado, y esto hace que los pinos, al competir más entre ellos, tarden mucho en crecer, además de que esta espesura hace que en verano se sequen muchas plantas, creándose mucho combustible para la propagación de incendios.

Desde el punto de vista geomorfológico, la sierra de la Muela está surcada por arroyos de gran interés biológico y agronómico, como son los de Benizar, Hondares o Las Murtas, así como por el río Alhárabe, que separa las sierras de los Álamos y la Muela. Predominan calizas y dolomías, alternando con margas. Toda la sierra está rodeada por calizas que forman numerosos calares, como el Calar del Fresne y los Cenajos del Agua Cernida, y mesas, como la Molata de Charán.

La sierra de los Álamos posee crestas muy escarpadas y fuertes pendientes en la umbría, constituyendo uno de los parajes más agrestes y más bellos del territorio.

Por lo que se refiere al paisaje agrario, se encuentra dominado por cultivos de secano, con un predominio de cultivos de almendros y cereales. Abundan también las parcelas de olivos, muchos de ellos centenarios. Más raramente encontramos nogales, frutales o vid. En la última década ha proliferado el cultivo de aromáticas.

En los núcleos de población y en su periferia, así como a lo largo de los arroyos, encontramos pequeños huertos familiares ligados a la presencia permanente de agua, que sin embargo se encuentran en retroceso. Junto a las casas de campo se conservan algunos árboles ligados a la cultura y tradiciones del medio rural, algunos de ellos con porte monumental . Los rebaños de oveja segureña y cabra murciano granadina, en régimen extensivo o semiextensivo se manifiestan en varios puntos del territorio, pastoreando entre sabinares abiertos, matorrales y rastrojeras.

Son frecuentes las casas de labranza, cortijos, pequeños asentamientos y aldeas, en campos (Campo Béjar) y pasillos más septentrionales (Benizar, Otos, Mazuza). Hay huellas visibles de despoblamiento en cortijos abandonados y asentamientos como los de Charán u Hondares.




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